¿Qué es una novación hipotecaria?
¿Sabías que puedes modificar tu hipoteca sin necesidad de cambiar de banco ni contratar una nueva?
Eso es exactamente lo que permite la novación hipotecaria, un recurso legal y práctico que cada vez más titulares utilizan para ajustar sus préstamos a su nueva situación personal o económica.
En este artículo te explicamos qué es una novación hipotecaria, qué puedes cambiar, cuánto cuesta y cuándo conviene solicitarla.
¿Qué es una novación hipotecaria?
La novación hipotecaria es el proceso mediante el cual tú y tu banco acordáis modificar una o varias condiciones del préstamo hipotecario ya firmado, sin necesidad de cancelarlo ni cambiar de entidad.
💡 Es una alternativa sencilla y económica frente a subrogaciones o cancelaciones totales.
¿Qué condiciones se pueden modificar en una novación?
Puedes renegociar varias cosas con tu banco:
✅ Tipo de interés (pasar de variable a fijo, o reducir el actual)
✅ Plazo de amortización (alargar o acortar el préstamo)
✅ Importe del préstamo (ampliación para reformas u otros fines)
✅ Titulares del préstamo (añadir o eliminar a alguien, por ejemplo tras una separación)
✅ Sistema de amortización (cambiar la forma de calcular la cuota)
✅ Divisa del préstamo (si fue en moneda extranjera)
🎯 No estás obligado a modificar todo. Puedes hacer cambios puntuales.
¿Cuándo conviene hacer una novación?
La novación es útil en muchos casos:
Quieres pasar de tipo variable a fijo ante la subida del Euríbor
Necesitas más años para pagar y reducir tu cuota
Has mejorado tu perfil financiero y buscas un mejor interés
Te separas de tu pareja y uno se queda con la casa
Quieres pedir más dinero al banco sin firmar un nuevo préstamo
¿Qué ventajas tiene frente a otras opciones?
Opción | ¿Implica nuevo banco? | Costes | Complejidad |
|---|---|---|---|
Novación | ❌ No | Bajo-medio | Media |
Subrogación | ✅ Sí | Medio | Alta |
Nueva hipoteca | ✅ Sí | Alto | Alta |
✔️ Ventajas de la novación:
Trámite más ágil
Menor coste total
No necesitas cambiar de banco
Evitas comisiones de cancelación total
¿Cuánto cuesta hacer una novación?
Los costes pueden variar, pero normalmente incluyen:
Concepto | Importe aproximado |
|---|---|
Comisión de novación (si aplica) | 0,1% – 0,5% del capital pendiente |
Notaría | 100 € – 200 € |
Registro de la propiedad | 50 € – 100 € |
Gestoría (si decides contratar) | 150 € – 300 € |
💡 Desde la Ley Hipotecaria de 2019, la mayoría de gastos los asume el banco, salvo la comisión pactada y servicios externos que tú solicites.
¿Qué pasos debes seguir?
Solicita la novación a tu banco y explica los cambios que deseas
El banco analizará tu solvencia actual y revisará el préstamo
Si acepta, recibirás una propuesta por escrito
Acude a firmar ante notario (tú y los titulares, si hay cambios)
El cambio se registra en el Registro de la Propiedad
El proceso puede durar entre 2 y 6 semanas en total.
¿El banco puede negarse?
Sí. La novación es un acuerdo voluntario.
El banco puede rechazar la solicitud si:
Considera que pierden dinero con el cambio
No confía en tu solvencia tras la modificación
Las condiciones del mercado no son favorables
👉 Por eso conviene preparar bien la solicitud y aportar documentación que demuestre tu capacidad de pago.
¿Qué documentación necesitas?
DNI de los titulares
Escritura de la hipoteca original
Justificante de ingresos actual (nóminas, IRPF, etc.)
Vida laboral actualizada
Si hay separación: documento legal de reparto o extinción de condominio
💡 Si pides ampliación de capital, también puede exigirse una nueva tasación del inmueble.
¿Qué riesgos tiene una novación?
Aumentar el plazo reduce la cuota, pero eleva los intereses totales
Si amplías capital, puedes acabar pagando más en total
Algunas entidades pueden obligarte a contratar nuevos productos vinculados
Cambiar de tipo variable a fijo podría no convenirte si los tipos bajan en el futuro
🔍 Antes de firmar, pide siempre simulaciones de antes y después.
Conclusión
La novación hipotecaria es una herramienta legal muy útil para ajustar tu hipoteca a tus nuevas necesidades, sin tener que cancelarla ni cambiar de banco.
Ya sea para pagar menos al mes, cambiar de tipo de interés o ajustar los titulares, puede ahorrarte tiempo, dinero y trámites.
Eso sí, conviene entender bien los efectos de cada cambio y asegurarte de que el banco te ofrece condiciones razonables.